DIEZ MINUTOS (relato breve)
por Néstor Tazueco Lamata
Ya eran las 16:30 pm. Agosto comenzaba con un calor insufrible que derretía las ganas de hacer nada de provecho. Marcin miraba por la ventana de la cocina. Estaba impaciente. Como todos los días, su madre Irena le mandaría a la lechería a comprar dos botellas. Ese era su momento de libertad. Pese a su juventud, Marcin sabía que lo sentía por la hija del lechero era amor. Su largo pelo rubio y liso, sus acusadores ojos azules y los dientes levemente separados eran las mejores armas de Dagmara para volverle loco. Y ella lo sabía.
- Ya está aquí mamá. - Pensó Marcin al oír las llaves en la cerradura.
De un salto se lanzó a la puerta de la entrada y tras un breve saludo con más tintes de despedida, se escurrió entre las las largas piernas maternas, y continuó con su fuga escaleras abajo.
- ¡¿Dónde vas pequeño demonio?!, preguntó Irena pese a conocer bien la respuesta.
- A la lechería, respondió Marcin antes de salir por la puerta del viejo edificio enegrecido por tras los años de ocupación nazi.
Las 16:40. Como cada día, en el descampado de la calle Chmielna no había nadie. Faltaban cinco minutos para que llegara su amiga. Por ello, hoy él era el que debía esconderse. Así comenzaba el juego. Él que llegaba primero debía buscar una escondite y dejar un pañuelo verde atado a la rama del árbol muerto. De este modo, cuando aparecía el segundo, sabía que debía comenzar a buscar al otro.
Al principio, a Marcin le gustaba esconderse bien para reírse mientras veía a Dagmara buscarle.
- ¡Qué tontas son las chicas! – pensaba mientras la observaba -. ¿No ve que soy demasiado grande para poder estar debajo de una piedra?, se burlaba al mismo tiempo que la contemplaba.
Sin embargo, por algún extraño motivo, desde hacía un par de semanas cada vez se escondía en sitios más fáciles. Así el juego duraba menos y empezaba antes el momento en el que se sentaban debajo del árbol muerto para hablar.
Y así fue. Cinco minutos después llegó su pequeña ‘ratita’, como le gustaba llamarla para hacerla rabiar. Y uno más tarde ya le había encontrado metido en el interior de un viejo armario de la casa derruida que antes ocupaba el solar.
Diez minutos. Ese era el tiempo del que Marcin y Dagamara disponían en sus encuentros furtivos. Pasado ese suspiro, primero volvía ella a la carrera a la lechería y después él llegaba con aire despreocupado para recoger las dos botellas diarias. Una actuación que ya todos conocían en sus casas, pero que no por ello dejaba de ser emocionante.
Sn embargo, ese fue un día especial. Tras hablar, mirarse, sonreír sin motivo y hacerse bromas mutuamente, Dagmara le dio un beso en los labios. Ese momento que tanto había imaginado cómo sería Marcin, se acababa de producir sin darse cuenta. Ella se puso de pie con los mofletes colorados y mirando al suelo. Dispuesta a echar a correr. Pero él, ágil, se incorporó y la abrazó.
-Marcin, sabes que tengo que irme ya o nos descubrirán. Musito un poco avergonzada.
-No importa. Quiero repetirlo, no quiero olvidar nunca mi primer beso. Argumentó el amante.
Y así, con sus labios unidos, ambos sellaron su amor. Aquel 1 de agosto se había convertido en un día inolvidable.
Después, diez minutos más tarde de lo normal, ambos niños comenzaron su frecuente obra teatral. Y a las 17:00 de la tarde, Marcin, el chico más feliz de toda Varsovia, salió con dos botellas de la lechería de su novia en dirección a su casa en la calle Chmielna. Iba diez minutos tarde, pero no importaba tras vivir el momento más feliz que recordaba. Mamá no se enfadaría con él cuando le explicara el por qué del pequeño retraso, pese a su insistencia con no dejarle salir a la calle excepto esa media hora diaria. Mamá no…
-Pum, oyó Marcin. Crash... (Sonaron las dos bolletas al romperse contra el suelo tras escaparse de las manos del niño) Nada más. 17:10 pm del 1 de agosto de 1944.
(El joven murió el 1 de agosto de 1944 cuando fue alcanzado por una bala perdida del fuego cruzado entre los insurrectos varsovianos y las tropas de ocupación nazis que diez minutos antes, a las 17:00, habían comenzado en la calle Chmielna los combates del Levantamiento de Varsovia).
lunes, 23 de noviembre de 2009
martes, 17 de noviembre de 2009
Cárcel por colgar imágenes íntimas sin consentimiento en la red
Las modificaciones en el Código Penal, que entrarán en vigor a partir del próximo año
(VARSOVIA.EFE. 10 Noviembre. Elinformador.com.mx)
Polonia castigará con penas de hasta cinco años de cárcel a quienes cuelguen en la red de Internet imágenes con contenidos íntimos sin el permiso de sus protagonistas, algo que en los últimos años se ha extendido como medio de venganza tras rupturas sentimentales no amistosas.
Polonia pretende adaptarse a la nueva realidad marcada por las cámaras digitales y los teléfonos móviles.
Las modificaciones en el Código Penal, que entrarán en vigor a partir del próximo año, castigarán estas "agresiones" cibernéticas al honor a petición de las víctimas, que dejarán de ver con impotencia cómo sus ex parejas muestran en Internet escenas privadas sin su consentimiento.
Hasta el momento, según informa hoy la cadena de televisión TVN 24, en el derecho polaco no había una disposición concreta que permitiese luchar eficazmente contra el llamado "cyberbullying" (acoso cibernético) y bloquear la publicación de las imágenes, lo que abocaba a un interminable proceso civil para poner fin a la humillación.
Con esta modificación legislativa, Polonia pretende adaptarse a la nueva realidad marcada por las cámaras digitales y los teléfonos móviles con videocámara, lo que ha propiciado que cada vez sea más frecuente grabar y fotografiar escenas privadas de contenido sexual que pueden acabar en Páginas Web de contenido pornográfico sin el consentimiento de sus protagonistas.
(VARSOVIA.EFE. 10 Noviembre. Elinformador.com.mx)
Polonia castigará con penas de hasta cinco años de cárcel a quienes cuelguen en la red de Internet imágenes con contenidos íntimos sin el permiso de sus protagonistas, algo que en los últimos años se ha extendido como medio de venganza tras rupturas sentimentales no amistosas.
Polonia pretende adaptarse a la nueva realidad marcada por las cámaras digitales y los teléfonos móviles.Las modificaciones en el Código Penal, que entrarán en vigor a partir del próximo año, castigarán estas "agresiones" cibernéticas al honor a petición de las víctimas, que dejarán de ver con impotencia cómo sus ex parejas muestran en Internet escenas privadas sin su consentimiento.
Hasta el momento, según informa hoy la cadena de televisión TVN 24, en el derecho polaco no había una disposición concreta que permitiese luchar eficazmente contra el llamado "cyberbullying" (acoso cibernético) y bloquear la publicación de las imágenes, lo que abocaba a un interminable proceso civil para poner fin a la humillación.
Con esta modificación legislativa, Polonia pretende adaptarse a la nueva realidad marcada por las cámaras digitales y los teléfonos móviles con videocámara, lo que ha propiciado que cada vez sea más frecuente grabar y fotografiar escenas privadas de contenido sexual que pueden acabar en Páginas Web de contenido pornográfico sin el consentimiento de sus protagonistas.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
El Polonia Varsovia confirma el fichaje de Bakero
(AFP. Varsovia 10/11/09. Marca)
El ex jugador del Barcelona José Mari Bakero será el nuevo entrenador del Polonia Varsovia, según ha confirmado este martes el vicepresidente del club, Piotr Ciszewski.
José Mari Baquero en su etapa en el Valencia. FOTO: Francesc Adelantado
"Puedo confirmar que Bakero entrenará al equipo hasta final de año. A partir de ahí, negociaremos la prolongación de su contrato", aseguró Ciszewski a los medios polacos.
Bakero, de 46 años, llegará el miércoles a Polonia para firmar el contrato y comenzará a trabajar inmediatamente con el equipo de Varsovia, que actualmente es penúltimo en el campeonato.
Se une a Urban, Astiz y 'Kibu'
El Polonia Varsovia es junto con el Legia de Varsovia, su gran rival, el otro equipo de la capital polaca que milita en la primera división, en la que actualmente ocupa la penúltima plaza.
Si Bakero se sumará a los navarros que ya militan en la Ekstraklasa, concretamente en el Legia de Varsovia, dirigido por el ex rojillo Jan Urban, que cuenta con el defensa Iñaki Astiz y con José Antonio Vicuña 'Kibu' como segundo entrenador.
El ex jugador del Barcelona José Mari Bakero será el nuevo entrenador del Polonia Varsovia, según ha confirmado este martes el vicepresidente del club, Piotr Ciszewski.
José Mari Baquero en su etapa en el Valencia. FOTO: Francesc Adelantado"Puedo confirmar que Bakero entrenará al equipo hasta final de año. A partir de ahí, negociaremos la prolongación de su contrato", aseguró Ciszewski a los medios polacos.
Bakero, de 46 años, llegará el miércoles a Polonia para firmar el contrato y comenzará a trabajar inmediatamente con el equipo de Varsovia, que actualmente es penúltimo en el campeonato.
Se une a Urban, Astiz y 'Kibu'
El Polonia Varsovia es junto con el Legia de Varsovia, su gran rival, el otro equipo de la capital polaca que milita en la primera división, en la que actualmente ocupa la penúltima plaza.
Si Bakero se sumará a los navarros que ya militan en la Ekstraklasa, concretamente en el Legia de Varsovia, dirigido por el ex rojillo Jan Urban, que cuenta con el defensa Iñaki Astiz y con José Antonio Vicuña 'Kibu' como segundo entrenador.
Polonia adoptará euro a partir año 2014, según vicepresidente Banco Nacional
(Varsovia, 9 nov. EFE. Finanzas.com)
El vicepresidente del Banco Nacional Polaco, Witold Kozinski, afirmó hoy que Polonia podrá adoptar la moneda europea a partir del año 2014 ó 2015, con una cotización que previsiblemente oscilará alrededor de los cuatro zlotys por un euro.
Monedas y billetes polacos. El Zloty oscila entre, normalmente, entre una tasa de cambio de 4 un euro hasta 5. Aunque en alguna ocasión ha llegado a situarse en 3,3.
"La hoja de ruta polaca para la introducción del euro deberá estar ultimada a mediados de 2010, y la fecha prevista para la adopción es el año 2014-2015", aseguró Kozinski a la cadena de televisión TVN-CNBC Biznes.
Witold Kozinski añadió que Polonia no podrá entrar en el mecanismo ERM2 (sistema de tipo de cambio que constituye el paso previo para adoptar el euro) hasta dentro de dos años.
Las previsiones del vicepresidente del Banco Nacional Polaco contrastan con los planes del ejecutivo del liberal Donald Tusk, que hasta el momento ha defendido su objetivo entrar en la zona euro en 2012, lo que requeriría acceder al sistema ERM2 antes del fin de este año.
En opinión de Kozinski, el tipo de cambio se mantendrá hasta el comienzo del próximo año en torno a 4,20 zloty por un euro.
El vicepresidente del Banco Nacional Polaco, Witold Kozinski, afirmó hoy que Polonia podrá adoptar la moneda europea a partir del año 2014 ó 2015, con una cotización que previsiblemente oscilará alrededor de los cuatro zlotys por un euro.
Monedas y billetes polacos. El Zloty oscila entre, normalmente, entre una tasa de cambio de 4 un euro hasta 5. Aunque en alguna ocasión ha llegado a situarse en 3,3."La hoja de ruta polaca para la introducción del euro deberá estar ultimada a mediados de 2010, y la fecha prevista para la adopción es el año 2014-2015", aseguró Kozinski a la cadena de televisión TVN-CNBC Biznes.
Witold Kozinski añadió que Polonia no podrá entrar en el mecanismo ERM2 (sistema de tipo de cambio que constituye el paso previo para adoptar el euro) hasta dentro de dos años.
Las previsiones del vicepresidente del Banco Nacional Polaco contrastan con los planes del ejecutivo del liberal Donald Tusk, que hasta el momento ha defendido su objetivo entrar en la zona euro en 2012, lo que requeriría acceder al sistema ERM2 antes del fin de este año.
En opinión de Kozinski, el tipo de cambio se mantendrá hasta el comienzo del próximo año en torno a 4,20 zloty por un euro.
España compra a Polonia 25 millones de euros en derechos de emisión de gases
(Europa Press. Madrid. 09-11-2009)
España ha comprado a Polonia derechos de emisión de CO2 por valor de 25 millones de euros, con el objetivo de cumplir sus objetivos en la reducción de emisiones según lo establecido en el Protocolo de Kioto. El acuerdo lo suscribieron este lunes ambos países durante la VI cumbre hispano-polaca, que tuvo lugar en la localidad de Sopot.
Industria.
Estuvieron presentes en el encuentro el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro polaco, Donald Tusk.
Tusk subrayó que se trata de "un acuerdo muy importante" para Polonia al tratarse de un precedente para ese país. "Esto supone una oportunidad excelente de cooperación entre España y Polonia porque a través de ella Polonia puede obtener muchos fondos para el desarrollo del sector energético y ahorro de energías", explicó.
La transacción se ha hecho con cargo a los fondos que España tiene invertidos en el Fondo Verde de Carbono y permitirá una "reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero".
Los ingresos que Polonia obtiene de la venta de sus unidades de emisión se dedicarán al desarrollo de proyectos en los sectores de biomasa, generación eléctrica a partir de biogás, y mejora de la red eléctrica para la interconexión de proyectos eólicos.
España ha comprado a Polonia derechos de emisión de CO2 por valor de 25 millones de euros, con el objetivo de cumplir sus objetivos en la reducción de emisiones según lo establecido en el Protocolo de Kioto. El acuerdo lo suscribieron este lunes ambos países durante la VI cumbre hispano-polaca, que tuvo lugar en la localidad de Sopot.
Industria.Estuvieron presentes en el encuentro el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro polaco, Donald Tusk.
Tusk subrayó que se trata de "un acuerdo muy importante" para Polonia al tratarse de un precedente para ese país. "Esto supone una oportunidad excelente de cooperación entre España y Polonia porque a través de ella Polonia puede obtener muchos fondos para el desarrollo del sector energético y ahorro de energías", explicó.
La transacción se ha hecho con cargo a los fondos que España tiene invertidos en el Fondo Verde de Carbono y permitirá una "reducción significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero".
Los ingresos que Polonia obtiene de la venta de sus unidades de emisión se dedicarán al desarrollo de proyectos en los sectores de biomasa, generación eléctrica a partir de biogás, y mejora de la red eléctrica para la interconexión de proyectos eólicos.
martes, 10 de noviembre de 2009
María Bayo: "A veces, para mí la mejor música es el silencio"
El próximo jueves, 12 de noviembre, en el salón barroco del Palacio Real de Varsovia, actuará "La Voz". No, no es que Franck Sinatra haya vuelto a la vida, sino que la soprano española María Bayo ofrecerá un reducido recital ante el Presidente y Primer Minitro polacos, Lech Kaczynski y Donald Tusk, respectivamente, entre otras autoridades. El recital se celebra para promocionar la candidatura de Pamplona como capital europea de la cultura en 2016. Título que está previsto que compartan una ciudad española y una polaca en dicha fecha. Aprovechando la ocasión, la soprano ha atendido a Poloniaconacentoespañol y ha contestado a una serie de preguntas en exclusiva.
A. VIVES: Doña Francisquita at Teatro Colon de Buenos Aires, 1992 (by Arnaldo Colombarolli).
- Leyendo su Currículo da la impresión de que ha corrido mucho y bien a lo largo de su vida. ¿Le quedan metas que alcanzar? ¿Cuál es su próximo reto?
Afortunadamente, son ya más de veinte años de carrera musical, bien intensos. Detrás, mucho trabajo y estudio diario constante, con la misma disciplina de un atleta de élite. Muchos roles operísticos, casi cincuenta y bastante repertorio de concierto.
¿Metas por alcanzar? Muchas, porque siguen siendo el estímulo que nos mantiene vivos y nos hace crecer como artistas: nuevos repertorios, nuevas ciudades y teatros, nuevos públicos.
Los retos inmediatos son los roles que incorporaré el próximo año: Salud, de “La Vida Breve” de Falla; “Mirentxu” de Guridi, en escena y con diálogos en Euskera; “Cecilia Valdés” de Gonzalo Roig, una zarzuela cubana, en el Festival de Granada. Además estoy abordando nuevos ciclos de lieder y canciones de cámara de Schubert, Beethoven, Mozart, Haydn, ademàs de compositores latinoamericanos como Lecuona y Guastavino, sin olvidarme de los de la Península. Acabo de grabar varios ciclos de canciones orquestales españolas y seguiré ampliando este proyecto, con nuevas obras.
- ¿Qué conoce de la música polaca? ¿Ha interpretado a algún compositor polaco como Krzysztof Penderecki?
No conozco la obra vocal de Penderecki, pero si alguna obra suya, además de otros autores como Gorecki o Szymanowski. Ni que decir tiene que el más conocido es Chopin, del que estoy estudiando su ciclo de lieder op 74, y del que, obviamente, conozco su obra pianistica y concertistica.
- ¿Y qué conoce de Polonia?
Nunca he visitado el país. Sera ésta la primera vez. Mis referencias de Polonia venían de los libros de Historia, el cine y la literatura. Nadie olvida su trágico destino durante la II Guerra Mundial.
Como ganadora del Gran Concurso Belvedere, en 1988, en Viena conocí a cantantes polacos durante las pruebas eliminatorias, con los que tuve muy buena conexión. Desde hace tres años, trabajo con Maciej Pikulski, mi pianista acompañante, residente francés, de origen polaco, nacido en Cracovia.

- ¿Es usted europeísta? Porque debe saber que el presidente polaco, Lech Kazinsky, destaca por su poca afinidad con Europa.
No hay nada mejor para evitar cualquier tipo de prejuicio, sea musical, cultural, político, lingüistico, etc, que viajar por toda Europa. Desde un punto de vista cultural, soy europeísta, defiendo este concepto y, a su vez, defiendo la aportación y singularidad de cada país que forma la Unión Europea. Mi posición como artista que disfruta con las invitaciones a cantar y actuar, viajando y aprendiendo por los diferentes países europeos donde he desarrollado mi carrera, hace ya más de dos décadas, es de una auténtica privilegiada. Como yo no soy una política, sólo puedo dejar constancia de mi posición a través de mi testimonio y bagaje como artista.
- Es usted considerada una de las más prestigiosas embajadoras de España, pero en esta ocasión es la imagen de Navarra. ¿Por qué viene a actuar a Varsovia, al Palacio Real, ante un reducido y selecto público? ¿Qué es lo que tiene preparado para la ocasión?
Un programa monográfico muy bello que ofrece una antología de canciones de cámara del s.XX de compositores españoles, donde tanto la Música como la Literatura, van de la mano y cobran vital importancia. Son ciclos de Falla, Turina, Esplá, Leoz, Toldrá y Montsalvatge. Es una invitacion del Ayuntamiento de Navarra, a través de la Concejalía de Cultura, que presenta su candidatura “Pamplona 2016” en Varsovia, aspirando a la Capitalidad Europea de la Cultura, en competición con otras ciudades de toda Europa. Siempre he incluído musica española en mis recitales: es mi compromiso moral como artista que da a conocer su patrimonio cultural, especialmente fuera de España.
- La crítica especializada siempre destaca de Maria Bayo su radiante carisma, la luminosidad de su timbre, el brío y la armonía de su voz, su perfecta dicción, así como sus maravillosas aptitudes para recrear con total rigor la psicología y vocalidad de los personajes que encarna.
Me he esforzado siempre por conseguir una técnica sólida y desarrollar un repertorio acorde con mis posibilidades vocales, en cada momento. La voz evoluciona día a día. Hay que elegir correctamente el repertorio. Como actriz, trato de involucrarme al máximo, metiéndome en las entrañas de cada personaje. He tenido buenas experiencias siempre con los grandes directores musicales y de escena. Saben que mi entrega es total.
- Se encuentra en el momento más álgido de su carrera, el de madurez, el de la excelencia?
Me encuentro en un estupendo momento de madurez, cuya experiencia interpretativa y técnica me llevan a afrontar nuevos retos con ilusión y con plenas garantías. Nunca asumo riesgos sin calcular “a priori” el resultado.
Nunca hay un único momento álgido, sino varios en una carrera larga. Pero los valoramos mucho tiempo después, de manera retrospectiva, no en el momento que lo vivimos.
- ¿Es la primera vez que actúa en Polonia y Varsovia? ¿Ha tenido la oportunidad de conocer su Palacio de la Ópera de la capital? Es un edificio maravilloso.
No lo conozco, pero tendré ocasión el día 12 de Noviembre de visitarlo. Actúo en la Sala Barroca del Palacio Real, que tengo entendido que es preciosa.
- ¿Cómo ve la ópera en España?
Cada vez mejor, porque hay un largo camino ya recorrido, logrando una buena infraestructura, con nuevos auditorios, nuevas orquestas y teatros preparados para asumir montajes operísticos importantes. A la par, el público se ha ido formando y demandando más y más títulos. Hay una enorme evolución respecto a la época cuando yo empezaba a cantar, con muy pocos teatros capaces de llevar a cabo una temporada operística con plenas garantías. Hoy hay más ciudades con una variada programación.
- ¿Afecta la crisis coyuntural o se vive en una constante crisis?
El mundo musical no es ajeno a la crisis porque le afecta en gran medida los recortes presupuestarios sufridos durante este año y el siguiente. Debemos ser optimistas, porque las crisis son cíclicas y la cultura es vital para el desarrollo y bienestar de un país.
- Su actuación en el Palacio Real varsoviano, con un repertorio de música de cámara, recuerda un poco a los conciertos privados versallescos.¿ Cree que podría volver a la ciudad para actuar para el público en general?
Espero que al calor de este recital se pueda gestar una futura invitación. Lo estoy deseando. De hecho, hubo hace varios años una invitación con una gira de recitales en Varsovia y Cracovia, que, por problemas de fechas, no se pudo llevar a cabo. Espero que en un futuro inmediato podamos disfrutarla. Es un público que ama de verdad la música, porque forma parte importante de su proceso educativo, desde la infancia. Con Maciej Pikulski, he hablado largo y tendido de una gira en su país de origen.
- Varsovia ha sido una ciudad estrechamente ligada a la música desde siempre. Sus excelentes músicos y su ligazón con la música es muy importante. ¿Me permite un reto? Escuche la canción Ta Ostatnia Niedzela (puede encontrarla en You Tube) de Mieczysław Fogg, de 1936. Es “el último domingo”. Un mítico tango polaco. ¿Sería capaz de interpretarlo con su estilo? Es Polonia es considerado con La Joya de antes de la II Guerra Mundial.
Muchas gracias por el consejo. La escucharé tan pronto pueda (ahora viajando no tengo tiempo ni modo de conectarme a Internet). ¿Sabe una cosa? Nosotros vivimos rodeados de música las veinticuatro horas del día: el cerebro no deja de trabajar ni cuando reposo. A veces, para mí la mejor música es el silencio. Entiendo la avidez de los melómanos por consumir músicas, pero quienes la vivimos e interpretamos todo el día, no tenemos tiempo para escuchar otras músicas, lamentablemente. Lleva mucho tiempo madurar la música que interpretamos. Convives con ella todos los días, a todas horas.
Susanna in NOZZE DI FIGARO at Opera Bastille, Paris 1990 ( by Kleinnefenn-Moatti)
- ¿Qué piensa del efecto Susane Boyle (la finalista del concurso británico “Tienes Talento”? ¿Beneficia a la ópera?
No tiene sentido comparar lo que sucede en el mundo del pop con el mundo de la ópera. Son mundos diferentes. En primer lugar, Susan Boyle, no es una cantante de ópera, ni tiene formación clásica. Si no me equivoco, no creo que haya ganado, de ahí la crisis de ansiedad que sufrió después, debido a la presión mediática. Es muy meritorio lo que hace de modo autodidacta. Pero el gran engaño de estos programas, al igual que “Operación Triunfo” es que nos quieren vender la creación de artistas, con cuatro meses de trabajo intenso, y eso es completamente falso: hace falta materia prima y sobre todo muchos años de formación. Con trabajo y técnica puedes lograr hacer una carrera, pero la voz no es suficiente para cautivar al público. Ser artista es algo más que ser cantante y se logra con años de carrera sobre los escenarios. Dicho esto, le diré que el mundo, llamemos “clásico” en general y la ópera, en particular, se rige por otros parametros. No se presta a compararlo con lo que sucede en el Pop, donde todo es más efímero. Ni siquiera podríamos comparar al ganador de otra edición, como Paul Potts por mucho “Nessun dorma” que cante en la tele, con un tenor de verdad, que canta el rol completo, y con una agenda de trabajo, cada noche sobre un escenario, donde no hay ni trucos ni amplificacion.
Estas “estrellas” hechas de la noche a la mañana, las crea la industria y, con la misma facilidad, las destruye: son máquinas para hacer dinero, a las que someten a una fama momentanea, difícil de soportar, mucho marketing y cientos de galas, que los arruínan vocalmente en poco tiempo. Cuando se convierten en juguetes rotos, los tiran y crean otros. Algún caso también ha habido en la ópera, por tener menos cabeza que voz. Muy pocos sobreviven a esa maquinaria tan destructiva. Muy pocos saben decir “no”.
Los cantantes clásicos o no (pensemos también en Sinatra, Streisand, etc) no aspiran a esa fama efímera, sino a construir una gran carrera, larga, saludable, hecha paso a paso, con rigor, prudencia, inteligencia y honestidad. Debemos conocer bien como evolucionamos para saber si vamos en la dirección correcta. Hace falta tiempo, prudencia, consejos de maestros sabios y más inteligencia que voz, para crear una técnica sólida y un buen estilo interpretativo. Es un mundo que nada tiene que ver con el Pop, ni con el ritmo de vida frenético que nos quieren imponer.
¿Tiene algún amuleto o algún tipo de ritual antes de actuar o que lleve siempre mientras actúa?
En los teatros de ópera, mientras ensayo, suelo recoger clavos doblados, y los guardo en los bolsillos, porque me traen suerte. Forma parte de la tradicion teatral. Heredamos también sus supersticiónes…
(Néstor Tazueco. Poloniaconacentoespañol)
A. VIVES: Doña Francisquita at Teatro Colon de Buenos Aires, 1992 (by Arnaldo Colombarolli).- Leyendo su Currículo da la impresión de que ha corrido mucho y bien a lo largo de su vida. ¿Le quedan metas que alcanzar? ¿Cuál es su próximo reto?
Afortunadamente, son ya más de veinte años de carrera musical, bien intensos. Detrás, mucho trabajo y estudio diario constante, con la misma disciplina de un atleta de élite. Muchos roles operísticos, casi cincuenta y bastante repertorio de concierto.
¿Metas por alcanzar? Muchas, porque siguen siendo el estímulo que nos mantiene vivos y nos hace crecer como artistas: nuevos repertorios, nuevas ciudades y teatros, nuevos públicos.
Los retos inmediatos son los roles que incorporaré el próximo año: Salud, de “La Vida Breve” de Falla; “Mirentxu” de Guridi, en escena y con diálogos en Euskera; “Cecilia Valdés” de Gonzalo Roig, una zarzuela cubana, en el Festival de Granada. Además estoy abordando nuevos ciclos de lieder y canciones de cámara de Schubert, Beethoven, Mozart, Haydn, ademàs de compositores latinoamericanos como Lecuona y Guastavino, sin olvidarme de los de la Península. Acabo de grabar varios ciclos de canciones orquestales españolas y seguiré ampliando este proyecto, con nuevas obras.
- ¿Qué conoce de la música polaca? ¿Ha interpretado a algún compositor polaco como Krzysztof Penderecki?
No conozco la obra vocal de Penderecki, pero si alguna obra suya, además de otros autores como Gorecki o Szymanowski. Ni que decir tiene que el más conocido es Chopin, del que estoy estudiando su ciclo de lieder op 74, y del que, obviamente, conozco su obra pianistica y concertistica.
- ¿Y qué conoce de Polonia?
Nunca he visitado el país. Sera ésta la primera vez. Mis referencias de Polonia venían de los libros de Historia, el cine y la literatura. Nadie olvida su trágico destino durante la II Guerra Mundial.
Como ganadora del Gran Concurso Belvedere, en 1988, en Viena conocí a cantantes polacos durante las pruebas eliminatorias, con los que tuve muy buena conexión. Desde hace tres años, trabajo con Maciej Pikulski, mi pianista acompañante, residente francés, de origen polaco, nacido en Cracovia.

- ¿Es usted europeísta? Porque debe saber que el presidente polaco, Lech Kazinsky, destaca por su poca afinidad con Europa.
No hay nada mejor para evitar cualquier tipo de prejuicio, sea musical, cultural, político, lingüistico, etc, que viajar por toda Europa. Desde un punto de vista cultural, soy europeísta, defiendo este concepto y, a su vez, defiendo la aportación y singularidad de cada país que forma la Unión Europea. Mi posición como artista que disfruta con las invitaciones a cantar y actuar, viajando y aprendiendo por los diferentes países europeos donde he desarrollado mi carrera, hace ya más de dos décadas, es de una auténtica privilegiada. Como yo no soy una política, sólo puedo dejar constancia de mi posición a través de mi testimonio y bagaje como artista.
- Es usted considerada una de las más prestigiosas embajadoras de España, pero en esta ocasión es la imagen de Navarra. ¿Por qué viene a actuar a Varsovia, al Palacio Real, ante un reducido y selecto público? ¿Qué es lo que tiene preparado para la ocasión?
Un programa monográfico muy bello que ofrece una antología de canciones de cámara del s.XX de compositores españoles, donde tanto la Música como la Literatura, van de la mano y cobran vital importancia. Son ciclos de Falla, Turina, Esplá, Leoz, Toldrá y Montsalvatge. Es una invitacion del Ayuntamiento de Navarra, a través de la Concejalía de Cultura, que presenta su candidatura “Pamplona 2016” en Varsovia, aspirando a la Capitalidad Europea de la Cultura, en competición con otras ciudades de toda Europa. Siempre he incluído musica española en mis recitales: es mi compromiso moral como artista que da a conocer su patrimonio cultural, especialmente fuera de España.
- La crítica especializada siempre destaca de Maria Bayo su radiante carisma, la luminosidad de su timbre, el brío y la armonía de su voz, su perfecta dicción, así como sus maravillosas aptitudes para recrear con total rigor la psicología y vocalidad de los personajes que encarna.
Me he esforzado siempre por conseguir una técnica sólida y desarrollar un repertorio acorde con mis posibilidades vocales, en cada momento. La voz evoluciona día a día. Hay que elegir correctamente el repertorio. Como actriz, trato de involucrarme al máximo, metiéndome en las entrañas de cada personaje. He tenido buenas experiencias siempre con los grandes directores musicales y de escena. Saben que mi entrega es total.
- Se encuentra en el momento más álgido de su carrera, el de madurez, el de la excelencia?
Me encuentro en un estupendo momento de madurez, cuya experiencia interpretativa y técnica me llevan a afrontar nuevos retos con ilusión y con plenas garantías. Nunca asumo riesgos sin calcular “a priori” el resultado.
Nunca hay un único momento álgido, sino varios en una carrera larga. Pero los valoramos mucho tiempo después, de manera retrospectiva, no en el momento que lo vivimos.
- ¿Es la primera vez que actúa en Polonia y Varsovia? ¿Ha tenido la oportunidad de conocer su Palacio de la Ópera de la capital? Es un edificio maravilloso.
No lo conozco, pero tendré ocasión el día 12 de Noviembre de visitarlo. Actúo en la Sala Barroca del Palacio Real, que tengo entendido que es preciosa.
- ¿Cómo ve la ópera en España?
Cada vez mejor, porque hay un largo camino ya recorrido, logrando una buena infraestructura, con nuevos auditorios, nuevas orquestas y teatros preparados para asumir montajes operísticos importantes. A la par, el público se ha ido formando y demandando más y más títulos. Hay una enorme evolución respecto a la época cuando yo empezaba a cantar, con muy pocos teatros capaces de llevar a cabo una temporada operística con plenas garantías. Hoy hay más ciudades con una variada programación.
- ¿Afecta la crisis coyuntural o se vive en una constante crisis?
El mundo musical no es ajeno a la crisis porque le afecta en gran medida los recortes presupuestarios sufridos durante este año y el siguiente. Debemos ser optimistas, porque las crisis son cíclicas y la cultura es vital para el desarrollo y bienestar de un país.
- Su actuación en el Palacio Real varsoviano, con un repertorio de música de cámara, recuerda un poco a los conciertos privados versallescos.¿ Cree que podría volver a la ciudad para actuar para el público en general?
Espero que al calor de este recital se pueda gestar una futura invitación. Lo estoy deseando. De hecho, hubo hace varios años una invitación con una gira de recitales en Varsovia y Cracovia, que, por problemas de fechas, no se pudo llevar a cabo. Espero que en un futuro inmediato podamos disfrutarla. Es un público que ama de verdad la música, porque forma parte importante de su proceso educativo, desde la infancia. Con Maciej Pikulski, he hablado largo y tendido de una gira en su país de origen.
- Varsovia ha sido una ciudad estrechamente ligada a la música desde siempre. Sus excelentes músicos y su ligazón con la música es muy importante. ¿Me permite un reto? Escuche la canción Ta Ostatnia Niedzela (puede encontrarla en You Tube) de Mieczysław Fogg, de 1936. Es “el último domingo”. Un mítico tango polaco. ¿Sería capaz de interpretarlo con su estilo? Es Polonia es considerado con La Joya de antes de la II Guerra Mundial.
Muchas gracias por el consejo. La escucharé tan pronto pueda (ahora viajando no tengo tiempo ni modo de conectarme a Internet). ¿Sabe una cosa? Nosotros vivimos rodeados de música las veinticuatro horas del día: el cerebro no deja de trabajar ni cuando reposo. A veces, para mí la mejor música es el silencio. Entiendo la avidez de los melómanos por consumir músicas, pero quienes la vivimos e interpretamos todo el día, no tenemos tiempo para escuchar otras músicas, lamentablemente. Lleva mucho tiempo madurar la música que interpretamos. Convives con ella todos los días, a todas horas.
Susanna in NOZZE DI FIGARO at Opera Bastille, Paris 1990 ( by Kleinnefenn-Moatti)- ¿Qué piensa del efecto Susane Boyle (la finalista del concurso británico “Tienes Talento”? ¿Beneficia a la ópera?
No tiene sentido comparar lo que sucede en el mundo del pop con el mundo de la ópera. Son mundos diferentes. En primer lugar, Susan Boyle, no es una cantante de ópera, ni tiene formación clásica. Si no me equivoco, no creo que haya ganado, de ahí la crisis de ansiedad que sufrió después, debido a la presión mediática. Es muy meritorio lo que hace de modo autodidacta. Pero el gran engaño de estos programas, al igual que “Operación Triunfo” es que nos quieren vender la creación de artistas, con cuatro meses de trabajo intenso, y eso es completamente falso: hace falta materia prima y sobre todo muchos años de formación. Con trabajo y técnica puedes lograr hacer una carrera, pero la voz no es suficiente para cautivar al público. Ser artista es algo más que ser cantante y se logra con años de carrera sobre los escenarios. Dicho esto, le diré que el mundo, llamemos “clásico” en general y la ópera, en particular, se rige por otros parametros. No se presta a compararlo con lo que sucede en el Pop, donde todo es más efímero. Ni siquiera podríamos comparar al ganador de otra edición, como Paul Potts por mucho “Nessun dorma” que cante en la tele, con un tenor de verdad, que canta el rol completo, y con una agenda de trabajo, cada noche sobre un escenario, donde no hay ni trucos ni amplificacion.
Estas “estrellas” hechas de la noche a la mañana, las crea la industria y, con la misma facilidad, las destruye: son máquinas para hacer dinero, a las que someten a una fama momentanea, difícil de soportar, mucho marketing y cientos de galas, que los arruínan vocalmente en poco tiempo. Cuando se convierten en juguetes rotos, los tiran y crean otros. Algún caso también ha habido en la ópera, por tener menos cabeza que voz. Muy pocos sobreviven a esa maquinaria tan destructiva. Muy pocos saben decir “no”.
Los cantantes clásicos o no (pensemos también en Sinatra, Streisand, etc) no aspiran a esa fama efímera, sino a construir una gran carrera, larga, saludable, hecha paso a paso, con rigor, prudencia, inteligencia y honestidad. Debemos conocer bien como evolucionamos para saber si vamos en la dirección correcta. Hace falta tiempo, prudencia, consejos de maestros sabios y más inteligencia que voz, para crear una técnica sólida y un buen estilo interpretativo. Es un mundo que nada tiene que ver con el Pop, ni con el ritmo de vida frenético que nos quieren imponer.
¿Tiene algún amuleto o algún tipo de ritual antes de actuar o que lleve siempre mientras actúa?
En los teatros de ópera, mientras ensayo, suelo recoger clavos doblados, y los guardo en los bolsillos, porque me traen suerte. Forma parte de la tradicion teatral. Heredamos también sus supersticiónes…
(Néstor Tazueco. Poloniaconacentoespañol)
viernes, 6 de noviembre de 2009
Los euro-huerfanos
Otro interesantisimo reportaje de Euronews sobre una dura realidad de los paises del centro, norte y este de Europa. La emigracion de los padres a los paises mas accidentales para trabajar supone el abandono de los hijos en sus lugares de origen durante, en algunos casos, largos anos. Una medida que no se adopta por capricho, sino por necesidad.
Por que Polonia se opone a las medidas europeas contra el cambio climatico?
Durante los ultimos dias, la Comunidad Europea lucha por conseguir un acuerdo unanime entre los 27 para reducir las actividades contaminantes. Polonia encabeza un grupo de paises miembros que se oponen a las medidas propuestas por el resto en las ultimas reuniones. Y, se espera, que en la proxima cita en Copenhage la situacion se normalice y se acepten las medidas. Sin embargo, por que se opone con tanto impetu el gobierno polaco? Este video de 2008, previo a la primera de las convenciones europeas contra el cambio climatico en la ciudad polaca de Poznan, realizado por la cadena Euronews lo explica. El carbon es el orgullo y el lastre del sistema energetico polaco.
Los Polacos Gastan Más Dinero en los Juegos de Azar que en el Alcohol
www.gamblingplanet.org
Los juegos de azar en Polonia son enormemente populares y los premios conseguidos no son nada despreciables. El año pasado, los jugadores polacos gastaron aproximadamente 17 billones de zlotys (3.8 billones de euros) en juegos de azar, según ha afirmado el ministro de economía polaco. Este número se ajusta más o menos al total de ingresos de las empresas tabacaleras y de alcohol de Polonia.
Loteria polaca.
La mitad de la cantidad total gastada corresponde a juegos de máquinas tragamonedas, muy populares en los pubs y bares. Estas máquinas, que hoy en día empiezan a encontrarse incluso en supermercados y gasolineras, limitan la cantidad apostada y, sin embargo, permiten ganar más de 15€ por juego.
La mitad restante gastada en juegos de azar corresponde a casinos, corredores de apuestas, salas de máquinas tragamonedas (donde se permiten las máquinas con apuestas muy altas), y la lotería nacional de Polonia, que existe desde hace más de 50 años. La lotería nacional polaca es la segunda fuente de juegos de azar más importante con unos ingresos de 3.44 billones de zloty, lo que equivale al 22,5 % del mercado total de juegos de azar.
El juego más popular de la lotería nacional es el Lotto (como la Primitiva), aunque la máxima forma de retar a la suerte, cada vez más de moda, son las quinielas deportivas en las casas de apuestas. Además, para los jugadores con alto poder adquisitivo están los casinos. En ellos se puede jugar al Póker, la Ruleta, el Blackjak y las Máquinas tragaperras. Están dirigidos a un público amplio y atraen también a turistas extranjeros.
Uno de los centros de juego más famosos de Polonia es el casino de Sopot, en el Grand Hotel, que ha sido protagonista de muchas historias oscuras, anécdotas e incluso de películas.
El reciente informe de Global Betting & Gaming Consultants (GBGC) sobre el mercado mundial de los juegos de azar apunta a un aterrizaje duro para la mayoría de las empresas de los distintos sectores de juego offline o terrestre existentes en Europa y EEUU. Sin embargo, también estima que los ingresos de juegos de azar online en Polonia en 2007 fueron de 13 millones. Se espera un fuerte crecimiento en el sector online en los próximos cinco años con un incremento de más del 60%, y se prevé que los ingresos brutos de los juegos online en ese país llegarán a más de 120 millones de dólares en el año 2012.
El mercado polaco de los juegos de azar es uno de los de mayor crecimiento en Europa con un impresionante 42% en 2008. La estadística de 2007 revela unos ingresos de sólo 12 billones de zlotys. Este gran crecimiento se debe principalmente a la popularidad de las máquinas tragamonedas. Sus apuestas se duplicaron durante el año pasado de 23k a 46k y la cantidad apostada creció de 73.2% a 8.5 zlotys. Además, este crecimiento seguirá progresando cuando otras máquinas de 30k estén prerregistradas por el departamento financiero.
Pero 12.2 billones de zlotys (aproximadamente el 70%) de los 17 billones de zlotys gastados en este tipo de juegos, no llegaron a pagarse por los jugadores. Se sospecha que la gestión del coste de las empresas de juegos de azar llegan a 3.5 billones de zlotys y un beneficio neto del 0,5 billones de zlotys.
Ante la virtual imposibilidad de prohibir los juegos de azar online, el viceministro de Hacienda polaco declaró en abril una serie de propuestas y cambios. Según él, la mejor opción es controlar la actividad a través de regulaciones y legislaciones para que, por lo menos, se obtengan beneficios de los ingresos. A finales de 2009, el 10% de impuestos del área de juegos de azar durante el año, se destinará a mejorar las instalaciones para el Campeonato de Europa de fútbol UEFA 2012, que se ha organizado en conjunto entre Polonia y Ucrania. Otra propuesta fue la de eliminar las restricciones sobre el número de casinos, aunque el gobierno ya ha descartado esta opción prácticamente, dado el auge y popularidad de los juegos entre la población polaca.
Los juegos de azar en Polonia son enormemente populares y los premios conseguidos no son nada despreciables. El año pasado, los jugadores polacos gastaron aproximadamente 17 billones de zlotys (3.8 billones de euros) en juegos de azar, según ha afirmado el ministro de economía polaco. Este número se ajusta más o menos al total de ingresos de las empresas tabacaleras y de alcohol de Polonia.
Loteria polaca.La mitad de la cantidad total gastada corresponde a juegos de máquinas tragamonedas, muy populares en los pubs y bares. Estas máquinas, que hoy en día empiezan a encontrarse incluso en supermercados y gasolineras, limitan la cantidad apostada y, sin embargo, permiten ganar más de 15€ por juego.
La mitad restante gastada en juegos de azar corresponde a casinos, corredores de apuestas, salas de máquinas tragamonedas (donde se permiten las máquinas con apuestas muy altas), y la lotería nacional de Polonia, que existe desde hace más de 50 años. La lotería nacional polaca es la segunda fuente de juegos de azar más importante con unos ingresos de 3.44 billones de zloty, lo que equivale al 22,5 % del mercado total de juegos de azar.
El juego más popular de la lotería nacional es el Lotto (como la Primitiva), aunque la máxima forma de retar a la suerte, cada vez más de moda, son las quinielas deportivas en las casas de apuestas. Además, para los jugadores con alto poder adquisitivo están los casinos. En ellos se puede jugar al Póker, la Ruleta, el Blackjak y las Máquinas tragaperras. Están dirigidos a un público amplio y atraen también a turistas extranjeros.
Uno de los centros de juego más famosos de Polonia es el casino de Sopot, en el Grand Hotel, que ha sido protagonista de muchas historias oscuras, anécdotas e incluso de películas.
El reciente informe de Global Betting & Gaming Consultants (GBGC) sobre el mercado mundial de los juegos de azar apunta a un aterrizaje duro para la mayoría de las empresas de los distintos sectores de juego offline o terrestre existentes en Europa y EEUU. Sin embargo, también estima que los ingresos de juegos de azar online en Polonia en 2007 fueron de 13 millones. Se espera un fuerte crecimiento en el sector online en los próximos cinco años con un incremento de más del 60%, y se prevé que los ingresos brutos de los juegos online en ese país llegarán a más de 120 millones de dólares en el año 2012.
El mercado polaco de los juegos de azar es uno de los de mayor crecimiento en Europa con un impresionante 42% en 2008. La estadística de 2007 revela unos ingresos de sólo 12 billones de zlotys. Este gran crecimiento se debe principalmente a la popularidad de las máquinas tragamonedas. Sus apuestas se duplicaron durante el año pasado de 23k a 46k y la cantidad apostada creció de 73.2% a 8.5 zlotys. Además, este crecimiento seguirá progresando cuando otras máquinas de 30k estén prerregistradas por el departamento financiero.
Pero 12.2 billones de zlotys (aproximadamente el 70%) de los 17 billones de zlotys gastados en este tipo de juegos, no llegaron a pagarse por los jugadores. Se sospecha que la gestión del coste de las empresas de juegos de azar llegan a 3.5 billones de zlotys y un beneficio neto del 0,5 billones de zlotys.
Ante la virtual imposibilidad de prohibir los juegos de azar online, el viceministro de Hacienda polaco declaró en abril una serie de propuestas y cambios. Según él, la mejor opción es controlar la actividad a través de regulaciones y legislaciones para que, por lo menos, se obtengan beneficios de los ingresos. A finales de 2009, el 10% de impuestos del área de juegos de azar durante el año, se destinará a mejorar las instalaciones para el Campeonato de Europa de fútbol UEFA 2012, que se ha organizado en conjunto entre Polonia y Ucrania. Otra propuesta fue la de eliminar las restricciones sobre el número de casinos, aunque el gobierno ya ha descartado esta opción prácticamente, dado el auge y popularidad de los juegos entre la población polaca.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Komorowski: «Se terminaba el aislamiento de Polonia como primer país libre del bloque soviético»
20 años de la Caída del Muro de Berlín
(JOSÉ GRAU | MADRID. ABC)
Bronislaw Komorowski, el presidente del Parlamento polaco, nació en Oborniki Slaskie (en la Silesia polaca) el 4-6-1952, en una familia expulsada de Vilna tras la II Guerra Mundial. En 1989, cuando su país ya se había sacudido el yugo comunista, el primer ministro polaco era Tadeusz Mazowiecki. Tras las elecciones del 4-6-1989 y el triunfo aplastante del sindicato Solidaridad, Mazowiecki se había convertido en el primer jefe de Gobierno no comunista del bloque del Este tras 1945.
Komorowski, en Madrid, entrevistado por ABC | IGNACIO GIL
Komorowski, en 1989, era un joven historiador que venía de la oposición al marxismo y comenzaba su carrera política. Trabajaba precisamente para Mazowiecki, como director de gabinete del Consejo de Ministros.
El año de la libertad
El presidente del Parlamento polaco ha estado en Madrid y ha conversado con ABC. Aprovechamos para preguntarle por aquel año de la libertad y por el significado para el país del Vístula del vigésimo aniversario de la caída del Muro.
A lo anterior, contesta Komorowski: «Nosotros ya hemos celebrado la caída del comunismo en nuestro país, hace 20 años, gracias a Solidaridad, las elecciones libres del 4 de junio de 1989 y la formación del primer gobierno democrático, en septiembre de 1989. La caída del Muro de Berlín es un acontecimiento decisivo no sólo para Alemania, sino también para nuestra nación. Se terminaba el aislamiento en que había caído Polonia como primer país que se había librado del bloque soviético».
Continúa este político en estos términos: «Además, la caída del Muro de Berlín tiene una dimensión política, porque el canciller Helmut Kohl se enteró de que se derrumbaba el Muro estando en Polonia, en la primera visita que hacía un canciller alemán a una Polonia que había dejado de ser comunista, invitado por Tadeusz Mazowiecki».
Desde entonces, las relaciones entre Polonia y Alemania, que históricamente han estado marcadas por la destrucción, no han hecho nada más que mejorar.
Lo corrobora también Komorowski: «Estos lazos positivos -con Alemania también tenemos muchas experiencias negativas- los vamos a conmemorar estos días levantando dos monumentos, uno en Berlín y otro en Silesia. En territorio ahora polaco hay una tierra casi sagrada para los demócratas alemanes, Kreisau (Krzyzowa, en polaco), donde maduró la oposición a Hitler. Ya desde hace algún tiempo, frente al Bundestag alemán hay un monumento en honor a Solidaridad, por donde pasaba el Muro de Berlín. Allí reposa un fragmento de una tapia de Gdansk, y una inscripción donde el pueblo alemán agradece la contribución de Solidaridad en la caída del Muro de Berlín. Es un monumento que levantaron los alemanes. Nosotros levantaremos otro en Kreisau, con un fragmento del Muro de Berlín».
Un día memorable
Helmut Kohl llegó a Varsovia el 9 de noviembre de 1989. Era una visita muy importante, de seis días, para impulsar la reconciliación con una Polonia arrasada por los alemanes durante la II Guerra Mundial. Pero Kohl no se podía imaginar que en la misma jornada en que llegaba a Varsovia, cayera el Muro de Berlín.
Entonces, este redactor era corresponsal en Varsovia. El 10 de noviembre de 1989, a media mañana, Kohl había convocado una conferencia de prensa en el recién inaugurado hotel Marriott de Varsovia, que ocupaba enteramente la delegación germana. Al comenzar la rueda de prensa, ABC tuvo la oportunidad de preguntarle a Kohl qué le parecían las noticias que llegaban de Berlín. La contestación fue clara: se estaba escribiendo historia universal. Los sucesos eran de tal calibre que, en ese momento, Kohl comunicaba que interrumpía su visita oficial a Polonia, y que volaba a Berlín ya, nada más terminar esa conferencia de prensa.
(JOSÉ GRAU | MADRID. ABC)
Bronislaw Komorowski, el presidente del Parlamento polaco, nació en Oborniki Slaskie (en la Silesia polaca) el 4-6-1952, en una familia expulsada de Vilna tras la II Guerra Mundial. En 1989, cuando su país ya se había sacudido el yugo comunista, el primer ministro polaco era Tadeusz Mazowiecki. Tras las elecciones del 4-6-1989 y el triunfo aplastante del sindicato Solidaridad, Mazowiecki se había convertido en el primer jefe de Gobierno no comunista del bloque del Este tras 1945.
Komorowski, en Madrid, entrevistado por ABC | IGNACIO GIL Komorowski, en 1989, era un joven historiador que venía de la oposición al marxismo y comenzaba su carrera política. Trabajaba precisamente para Mazowiecki, como director de gabinete del Consejo de Ministros.
El año de la libertad
El presidente del Parlamento polaco ha estado en Madrid y ha conversado con ABC. Aprovechamos para preguntarle por aquel año de la libertad y por el significado para el país del Vístula del vigésimo aniversario de la caída del Muro.
A lo anterior, contesta Komorowski: «Nosotros ya hemos celebrado la caída del comunismo en nuestro país, hace 20 años, gracias a Solidaridad, las elecciones libres del 4 de junio de 1989 y la formación del primer gobierno democrático, en septiembre de 1989. La caída del Muro de Berlín es un acontecimiento decisivo no sólo para Alemania, sino también para nuestra nación. Se terminaba el aislamiento en que había caído Polonia como primer país que se había librado del bloque soviético».
Continúa este político en estos términos: «Además, la caída del Muro de Berlín tiene una dimensión política, porque el canciller Helmut Kohl se enteró de que se derrumbaba el Muro estando en Polonia, en la primera visita que hacía un canciller alemán a una Polonia que había dejado de ser comunista, invitado por Tadeusz Mazowiecki».
Desde entonces, las relaciones entre Polonia y Alemania, que históricamente han estado marcadas por la destrucción, no han hecho nada más que mejorar.
Lo corrobora también Komorowski: «Estos lazos positivos -con Alemania también tenemos muchas experiencias negativas- los vamos a conmemorar estos días levantando dos monumentos, uno en Berlín y otro en Silesia. En territorio ahora polaco hay una tierra casi sagrada para los demócratas alemanes, Kreisau (Krzyzowa, en polaco), donde maduró la oposición a Hitler. Ya desde hace algún tiempo, frente al Bundestag alemán hay un monumento en honor a Solidaridad, por donde pasaba el Muro de Berlín. Allí reposa un fragmento de una tapia de Gdansk, y una inscripción donde el pueblo alemán agradece la contribución de Solidaridad en la caída del Muro de Berlín. Es un monumento que levantaron los alemanes. Nosotros levantaremos otro en Kreisau, con un fragmento del Muro de Berlín».
Un día memorable
Helmut Kohl llegó a Varsovia el 9 de noviembre de 1989. Era una visita muy importante, de seis días, para impulsar la reconciliación con una Polonia arrasada por los alemanes durante la II Guerra Mundial. Pero Kohl no se podía imaginar que en la misma jornada en que llegaba a Varsovia, cayera el Muro de Berlín.
Entonces, este redactor era corresponsal en Varsovia. El 10 de noviembre de 1989, a media mañana, Kohl había convocado una conferencia de prensa en el recién inaugurado hotel Marriott de Varsovia, que ocupaba enteramente la delegación germana. Al comenzar la rueda de prensa, ABC tuvo la oportunidad de preguntarle a Kohl qué le parecían las noticias que llegaban de Berlín. La contestación fue clara: se estaba escribiendo historia universal. Los sucesos eran de tal calibre que, en ese momento, Kohl comunicaba que interrumpía su visita oficial a Polonia, y que volaba a Berlín ya, nada más terminar esa conferencia de prensa.
lunes, 2 de noviembre de 2009
La Rebelión de Varsovia
El Alzamiento o Levantamiento de Varsovia (en polaco: Powstanie Warszawskie) tuvo lugar durante la ocupación nazi de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial. Fue planificado por el Armia Krajowa o Ejército Territorial, que representaba al gobierno constitucional en el exilio. Formaba parte de la llamada Operación Tempestad, cuyo objetivo era liberar Polonia antes de que lo hiciera la Unión Soviética. Las tropas polacas sostuvieron durante 63 días el asedio alemán, pero ante la falta de apoyo aliado, finalmente fueron superadas por las mucho mejor equipadas tropas alemanas. El final de la contienda se saldó con 250.000 civiles de Varsovia muertos, la mayoría ejecutados, y más del 85% de los edificios de la ciudad destruidos.
Cuando el Levantamiento empezó, el Ejército Rojo se encontraba a decenas de kilómetros de la capital y al llegar el 16 de septiembre, sólo debían cruzar el río Vístula para liberar Varsovia. Sin embargo, los soviéticos se detuvieron, lo que ha llevado a la mayoría de los historiadores a concluir que Stalin prefería que la sublevación fracasara, para poder gobernar Polonia con mayor facilidad durante los años de la Guerra Fría. Los soviéticos por su parte aseguraron que frenaron su avance por problemas de abastecimiento, ya que sus líneas de suministros estaban sobrextendidas desde la Operación Bagration.
Antecedentes
El descubrimiento en 1943 de la Masacre de Katyn, donde miles de oficiales polacos fueron asesinados por las fuerzas soviéticas, dañó de forma irreparable las relaciones entre la Unión Soviética y el gobierno polaco constitucional, exiliado en Londres desde 1939.
Al ir liberando el Ejército Rojo los países ocupados por Alemania, quedó claro para los polacos que Stalin no permitiría que se restableciera el gobierno democrático en su país. Preocupado por esto, el gobierno polaco en el exilio ordenó a los generales del Armia Krajowa, el ejército de resistencia polaco, que intentaran liberar Polonia antes de que los soviéticos lo hicieran. Si bien era obvio que este ejército no contaba con suficientes recursos para mantener el país, pensaban expulsar a los alemanes por un tiempo nada más, suficiente para que los aliados liberaran Polonia definitivamente.
El 13 de julio de 1944 los soviéticos llegaron a la antigua frontera polaco-soviética, y los generales del Armia Krajowa tuvieron que tomar una decisión: luchar contra Alemania, a pesar de que no contaban con apoyo extranjero concreto y recursos suficientes o esperar a la llegada del Ejército Rojo, sabiendo que la propaganda soviética había acusado al Armia Krajowa de colaborar con los nazis y de ser unos cobardes. Además, los polacos tenían conocimiento de que los miembros del Armia Krajowa que habían participado en el Levantamiento de Wilno (actual Vilna), habían sido ejecutados o enviados a los gulags rusos.
El 27 de julio, el gobernador nazi de Polonia, Hans Frank ordenó a 100.000 polacos que se presentaran en distintos puntos de la ciudad, para ayudar en la construcción de fortificaciones. El Armia Krajowa vio esta orden como un intento de desmembrar la resistencia polaca y ordenó a su vez que la orden alemana no fuera acatada.
Mientras tanto, la propaganda soviética intensificó sus ataques contra la resistencia polaca, asegurando que ésta estaba esperando con los brazos cruzados a que la Unión Soviética liberara Varsovia. Al mismo tiempo, radió mensajes a Polonia, urgiendo la necesidad de alzar el país y de cortar las líneas de comunicación alemanas.
El 29 de julio, las primeras tropas soviéticas llegaron a los suburbios de Varsovia, en la orilla oriental de río Vístula, pero varias divisiones de panzer alemanas aniquilaron al 90% de esta fuerza. Este episodio es conocido como la Batalla de Radzymin.
Preocupados de que al ignorar la orden del 27 de julio se produjeran represalias contra la población civil, los generales polacos decidieron adelantar el levantamiento y el 1 de agosto, el general Tadeusz Bór-Komorowski llamó a sus tropas a movilizarse.
Fuerzas polacas
El Ejército Territorial polaco contabilizó 50.000 hombres y mujeres. De estos 23.000 fueron contabilizados como veteranos, si bien la experiencia de muchos de ellos consistía en la lucha partisana y no tenían experiencia como soldados regulares. Debido a que la decisión de incluir a Varsovia en la Operación Tempestad fue cosa de último minuto, muchos miembros del Ejército Territorial se encontraban en otros frentes, sin embargo grupos partisanos independientes acudieron a la llamada de Varsovia. Entre estos se encontraban grupos de judíos que habían escapado del Gueto de Varsovia antes de su destrucción.
El General Antoni Chruściel, alias Monter, comandó las fuerzas polacas, dividiéndolas en ocho áreas:
Área I: Śródmieście, centro y ciudad antigua. Al este del gueto judío.
Área II: Żoliborz, Marymont, Bielany. Norte de la ciudad.
Área III: Wola. Oeste de la ciudad.
Área IV: Ochota. Suroeste de la ciudad.
Área V: Mokotów. Sur de la ciudad.
Área VI: Praga. En el norte de la orilla oriental del río Vístula.
Área VII: Powiat Warszawski. Suburbios de la ciudad.
Grupo de sabotaje Kedyw
El 20 de septiembre estas fuerzas fueron reorganizadas en tres divisiones de infantería.
Para el día del alzamiento, el Ejército Territorial poseía los siguientes recursos:
1.000 fusiles
1.700 pistolas
300 pistolas automáticas
60 subfusiles
7 ametralladoras, incluyendo MG34 y MG42
35 armas anti-tanque, incluyendo PIATs
25.000 granadas
Durante el alzamiento, los aliados occidentales arrojaron armas sobre Varsovia. Sumando a esto el botín obtenido de los alemanes, se incrementó el armamento y hasta se obtuvieron vehículos blindados. En las fábricas se pudieron producir 300 pistolas automáticas, 150 lanzallamas, 40.000 granadas, muchos morteros y hasta un automóvil blindado.
Fuerzas alemanas
Para el 1 de agosto, la guarnición alemana de Varsovia consistía en 10.000 soldados bajo el mando del General Rainer Stahel. Sumando a las tropas ubicadas en la orilla oriental del río Vístula y los miembros de la policía y las SS presentes en Varsovia, la fuerza alemana total oscilaba entre 15.000 y 16.000 hombres. Estas tropas se habían estado preparando durante meses para resistir en la ciudad, y se habían construido cientos de búnkeres de hormigón y muros de alambre de púas para proteger los edificios guardados por los alemanes. Además, unos 90.000 soldados adicionales se encontraban en regiones aledañas a la capital. Para el 23 de agosto se encontraron las siguientes unidades alemanes combatiendo:
Grupo de Batalla Rohr (comandado por el Mayor General Rohr)
Grupo de Batalla Reinefarth (comandado por el SS-Gruppenführer Reinefarth)
Grupo de Ataque Brigada Dirlewanger
Grupo de Ataque Reck (comandado por el Mayor Reck)
Grupo de Ataque Schmidt (comandado por el Coronel Schmidt)
Guarnición de Varsovia (comandada por el Teniente General Stahel)
Varias unidades de apoyo que incluían a rusos, cosacos y azeríes.
Inicio del levantamiento
El 1 de agosto, a las 17:00 horas se inició la sublevación. Una mujer polaca avisó a los alemanes de los planes clandestinos, y las tropas habían empezado a movilizarse para el inicio del alzamiento, si bien no contaban con ningún plan para hacerle frente. El levantamiento tuvo problemas desde el inicio, ya que si bien el centro de la ciudad y la ciudad vieja fueron liberados exitosamente, en Wola las tropas polacas sufrieron grandes bajas para poder capturar sus objetivos. En Mokotów, los alemanes aplastaron la insurgencia polaca, mientras que en Praga, la alta concentración de fuerzas alemanas obligó a los insurgentes a regresar a sus escondites. El resultado fue lamentable, pues a pesar de que los polacos pudieron capturar grandes zonas de la ciudad, los distintos grupos quedaron aislados, incapaces de contactar entre si.
Barricada ubicada en la plaza Napoleón (actualmente Plac Postańców), conformada entre otras cosas por un tanque alemán capturadoAl perder la iniciativa, los polacos empezaron entonces a adoptar una actitud defensiva y empezaron a construir barricadas a lo largo de toda la ciudad. El 4 de agosto fue el día en el que el Ejército Territorial ocupó la mayor cantidad de territorio durante el alzamiento. Ése mismo día empezaron a llegar los refuerzos alemanes bajo el mando del SS-Obergruppenführer (general de ejército) Erich von dem Bach-Zelewski, que inmediatamente empezó a presionar para hacer contacto con las bolsas aisladas de alemanes. El 5 de agosto los insurgentes ocuparon las ruinas del gueto judío. Ese mismo día, siguiendo las expeditivas órdenes de Hitler de «convertir la ciudad en un lago», el SS-Gruppenführer (teniente general) Heinz Reinefarth reunió a unos 40.000 civiles y los ejecutó, este episodio es recordado como la Matanza de Wola. Esta acción junto con otros excesos alemanes contra la población civil son mejor entendidos al explicar la lógica del Alto Mando Alemán, que creía que si ejecutaban a todo polaco capturado, la moral de los combatientes caería, lo que llevaría a una rendición prematura. Sin embargo, la ejecución de esta política fue contraproducente, ya que cuando los insurgentes conocieron el destino que les aguardaba si eran capturados, su voluntad de luchar se incrementó, porque pensaron que no tenían otra opción. Eventualmente los comandantes alemanes se dieron cuenta de esto y a finales de septiembre, a los polacos capturados se les empezó a otorgar el trato de prisioneros de guerra.
El 5 de agosto empezaron a llegar más tanques alemanes a la zona, con civiles polacos adheridos como escudos humanos. Después de dos días de intensos combates, los alemanes lograron cortar el distrito de Wola en dos, y llegaron a la Plaza Bankowy.
Entre el 9 de agosto y el 18 de agosto se libraron intensas batallas entre los alemanes y los polacos alrededor de la ciudad vieja y cerca de la plaza Bankowy. Los alemanes hicieron gala de la mismas tácticas que utilizaron en la invasión de Polonia unos años atrás. Éstas incluían el bombardeo de hospitales con banderas de la Cruz Roja por la Luftwaffe, así como el asesinato de médicos y enfermeras. Para finales de septiembre los defensores de la ciudad vieja fueron superados, y el 2 de agosto de 5300 hombres y mujeres se batieron en retirada por las cloacas, que para aquel entonces eran un importante medio de comunicación de la insurgencia.
La llegada del supercañón Schwerer Gustav y de los bombarderos alemanes condenó a la destrucción a decenas de los edificios de Varsovia. La resistencia polaca, sin artillería y armas antiaéreas, observó impotente cómo su capital era demolida.
Fin del levantamiento
El 10 de septiembre las tropas soviéticas alcanzaron el margen oriental del río Vístula y capturaron los suburbios al este de Varsovia. Emisarios del Ejército Territorial polaco se reunieron con los comandantes soviéticos y les propusieron la formación de un regimiento de fuerzas mixtas. Sin embargo inmediatamente agentes de la NKVD arrestaron a los emisarios y la conversaciones finalizaron abruptamente.
Mapa del Frente Oriental en 1944, donde se muestra que el frente no mostró avances frente a Varsovia entre el 19 de agosto y el 25 de diciembreEn efecto, los soviéticos se negaron a prestar ayuda al levantamiento, justificándolo con que el 2º Frente Bielorruso que se encontraba frente a Varsovia había sufrido un 28% de bajas al cruzar Bielorrusia y entrar a Polonia. Los alemanes no encontraron explicación a la pausa que realizó el Ejército Rojo; de hecho, en el diario del 9º Ejército Alemán se encuentra la siguiente anotación: «En contra de nuestras expectativas, el enemigo ha detenido su ofensiva a lo largo de todo el frente del 9º Ejército».
Sin embargo, el 26 de agosto, el general Zygmunt Berling ordenó reanudar los ataques contra el IV Ejército SS Panzer, y poco a poco los alemanes fueron empujados hasta el sector Praga de Varsovia, para luego tener que retirarse a la otra orilla del río Vístula.
El ejército «soviético» que intentó capturar Varsovia fue en realidad el 1º Ejército Polaco, que estaba bajo las órdenes de la Unión Soviética. La vanguardia de este ejército llegó hasta los sectores de Czerniaków y Powiśle, donde establecieron contacto con el Ejército Territorial. Pero al no contar con apoyo aéreo y adecuada cantidad de artillería, estas unidades fueron obligadas a batirse en retirada. La falta de apoyo del Ejército Rojo frustró los intentos de los dos ejércitos polacos de restablecer el enlace. Inmediatamente el general polaco Zygmunt Berling que mandaba el 1º Ejército Polaco fue relevado de su mando, y el nuevo comandante ordenó suspender toda actividad ofensiva «por lo menos cuatro meses».
En este punto, los polacos entendieron que no podían esperar apoyo externo, y si bien continuaron la lucha fue con la esperanza de que la resistencia obligara a los alemanes a disminuir la dureza de las condiciones de rendición.
Capitulación y eventos posteriores
El 2 de octubre, el general Tadeusz Bór-Komorowski firmó la capitulación, que se aplicaba a todas las tropas polacas del Ejército Territorial, en el Cuartel General alemán, estando el general Von dem Bach presente. De acuerdo con el documento firmado, la Wehrmacht se comprometía en tratar a los polacos sublevados de acuerdo con los términos establecidos en las Convenciones de Ginebra, además de respetar la vida de los civiles de Varsovia. La lucha fue muy intensa, tanto así que el jefe de las SS, Heinrich Himmler anotó el 21 de septiembre de 1944: «Una de las más mortíferas batallas desde el comienzo de la guerra, tan difícil como la lucha por Stalingrado». Obviamente esto fue una exageración, ya que las cifras de bajas en Stalingrado hacen palidecer a las de Varsovia.
Al día siguiente de la capitulación, se empezó a desmantelar el Ejército Territorial. Unos 15.000 polacos fueron enviados, en calidad de prisioneros de guerra, a distintos campos en Alemania. Entre 5.000 y 6.000 combatientes se escurrieron entre la población civil, con la esperanza de levantar al pueblo de nuevo en el futuro. La población entera de Varsovia fue enviada al campo de concentración Durchgangslager 121 en Pruszków, de manera temporal. Se calcula que entre 350.000 y 550.000 civiles fueron enviados a ese campo, de los cuales 90.000 fueron enviados luego a campos de trabajo en Alemania, 60.000 enviados campos de la muerte en (Ravensbruck, Auschwitz, Mauthausen, entre otros). El resto fue dispersado por el Gobierno General de Polonia.
Una vez Varsovia estuvo vacía, los alemanes continuaron con la demolición de la misma. Grupos de ingenieros alemanes llegaron a la zona para iniciar la demolición controlada de los edificios que habían sobrevivido. Siguiendo las órdenes de Hitler, se empezaron a trazar planes para convertir Varsovia en un lago. Con la ayuda de explosivos y lanzallamas, casa por casa fueron arrasadas. La destrucción fue organizada, prestando especial atención en los monumentos históricos, en los archivos nacionales y en los distintos puntos de interés.
Para enero de 1945, el 85% de los edificios fueron destruidos: el 25% durante el Alzamiento, mientras que el 35% fueron destruidos posteriormente por los escuadrones de ingenieros. El resto había sido destruido antes, durante el alzamiento del Gueto de Varsovia (15%) y la invasión de Polonia en 1939 (10%).
Se calcula que en total fueron destruidos 10.455 edificios, así como 923 edificios históricos (el 94% del total), 25 iglesias, 14 bibliotecas incluyendo la Biblioteca Nacional, 81 escuelas de primaria, 64 escuelas secundarias, la Universidad de Varsovia y la Universidad Politécnica de Varsovia. Cerca de un millón de personas perdieron todas sus propiedades. El número de pérdidas se calcula en cerca de 40.000 millones de dólares estadounidenses de 1939. En 2004, el gobierno de Varsovia calculó que las pérdidas en propiedad municipal se acercaban a los 45 billones de dólares estadounidenses de 2004. Por supuesto esto no incluye a las propiedades de los habitantes de la ciudad. El concejo municipal de Varsovia continúa solicitando hasta el día de hoy, una indemnización a Alemania. La reconstrucción de Varsovia, se realizó con la ayuda de paisajes realizados por las escuelas de arte de los pintores italianos Bacciarelli y Canaletto siglos atrás.
Finalmente 17 de enero de 1945, el Ejército Rojo entró en las ruinas de Varsovia, cruzando el río con relativa facilidad. En cuestión de horas capturó toda la ciudad, encontrando la mayor resistencia en el área de lo que era la Universidad de Varsovia, donde sin embargo lograron barrer a los defensores alemanes en una hora. Esta rápida victoria se logró en parte porque unas semanas antes, el IV Cuerpo SS Panzer había sido retirado para participar en la batalla de Budapest.
(Texto de Wikipedia. Videos de You Tube, provenientes del Canal Historia)
Cuando el Levantamiento empezó, el Ejército Rojo se encontraba a decenas de kilómetros de la capital y al llegar el 16 de septiembre, sólo debían cruzar el río Vístula para liberar Varsovia. Sin embargo, los soviéticos se detuvieron, lo que ha llevado a la mayoría de los historiadores a concluir que Stalin prefería que la sublevación fracasara, para poder gobernar Polonia con mayor facilidad durante los años de la Guerra Fría. Los soviéticos por su parte aseguraron que frenaron su avance por problemas de abastecimiento, ya que sus líneas de suministros estaban sobrextendidas desde la Operación Bagration.
Antecedentes
El descubrimiento en 1943 de la Masacre de Katyn, donde miles de oficiales polacos fueron asesinados por las fuerzas soviéticas, dañó de forma irreparable las relaciones entre la Unión Soviética y el gobierno polaco constitucional, exiliado en Londres desde 1939.
Al ir liberando el Ejército Rojo los países ocupados por Alemania, quedó claro para los polacos que Stalin no permitiría que se restableciera el gobierno democrático en su país. Preocupado por esto, el gobierno polaco en el exilio ordenó a los generales del Armia Krajowa, el ejército de resistencia polaco, que intentaran liberar Polonia antes de que los soviéticos lo hicieran. Si bien era obvio que este ejército no contaba con suficientes recursos para mantener el país, pensaban expulsar a los alemanes por un tiempo nada más, suficiente para que los aliados liberaran Polonia definitivamente.
El 13 de julio de 1944 los soviéticos llegaron a la antigua frontera polaco-soviética, y los generales del Armia Krajowa tuvieron que tomar una decisión: luchar contra Alemania, a pesar de que no contaban con apoyo extranjero concreto y recursos suficientes o esperar a la llegada del Ejército Rojo, sabiendo que la propaganda soviética había acusado al Armia Krajowa de colaborar con los nazis y de ser unos cobardes. Además, los polacos tenían conocimiento de que los miembros del Armia Krajowa que habían participado en el Levantamiento de Wilno (actual Vilna), habían sido ejecutados o enviados a los gulags rusos.
El 27 de julio, el gobernador nazi de Polonia, Hans Frank ordenó a 100.000 polacos que se presentaran en distintos puntos de la ciudad, para ayudar en la construcción de fortificaciones. El Armia Krajowa vio esta orden como un intento de desmembrar la resistencia polaca y ordenó a su vez que la orden alemana no fuera acatada.
Mientras tanto, la propaganda soviética intensificó sus ataques contra la resistencia polaca, asegurando que ésta estaba esperando con los brazos cruzados a que la Unión Soviética liberara Varsovia. Al mismo tiempo, radió mensajes a Polonia, urgiendo la necesidad de alzar el país y de cortar las líneas de comunicación alemanas.
El 29 de julio, las primeras tropas soviéticas llegaron a los suburbios de Varsovia, en la orilla oriental de río Vístula, pero varias divisiones de panzer alemanas aniquilaron al 90% de esta fuerza. Este episodio es conocido como la Batalla de Radzymin.
Preocupados de que al ignorar la orden del 27 de julio se produjeran represalias contra la población civil, los generales polacos decidieron adelantar el levantamiento y el 1 de agosto, el general Tadeusz Bór-Komorowski llamó a sus tropas a movilizarse.
Fuerzas polacas
El Ejército Territorial polaco contabilizó 50.000 hombres y mujeres. De estos 23.000 fueron contabilizados como veteranos, si bien la experiencia de muchos de ellos consistía en la lucha partisana y no tenían experiencia como soldados regulares. Debido a que la decisión de incluir a Varsovia en la Operación Tempestad fue cosa de último minuto, muchos miembros del Ejército Territorial se encontraban en otros frentes, sin embargo grupos partisanos independientes acudieron a la llamada de Varsovia. Entre estos se encontraban grupos de judíos que habían escapado del Gueto de Varsovia antes de su destrucción.
El General Antoni Chruściel, alias Monter, comandó las fuerzas polacas, dividiéndolas en ocho áreas:
Área I: Śródmieście, centro y ciudad antigua. Al este del gueto judío.
Área II: Żoliborz, Marymont, Bielany. Norte de la ciudad.
Área III: Wola. Oeste de la ciudad.
Área IV: Ochota. Suroeste de la ciudad.
Área V: Mokotów. Sur de la ciudad.
Área VI: Praga. En el norte de la orilla oriental del río Vístula.
Área VII: Powiat Warszawski. Suburbios de la ciudad.
Grupo de sabotaje Kedyw
El 20 de septiembre estas fuerzas fueron reorganizadas en tres divisiones de infantería.
Para el día del alzamiento, el Ejército Territorial poseía los siguientes recursos:
1.000 fusiles
1.700 pistolas
300 pistolas automáticas
60 subfusiles
7 ametralladoras, incluyendo MG34 y MG42
35 armas anti-tanque, incluyendo PIATs
25.000 granadas
Durante el alzamiento, los aliados occidentales arrojaron armas sobre Varsovia. Sumando a esto el botín obtenido de los alemanes, se incrementó el armamento y hasta se obtuvieron vehículos blindados. En las fábricas se pudieron producir 300 pistolas automáticas, 150 lanzallamas, 40.000 granadas, muchos morteros y hasta un automóvil blindado.
Fuerzas alemanas
Para el 1 de agosto, la guarnición alemana de Varsovia consistía en 10.000 soldados bajo el mando del General Rainer Stahel. Sumando a las tropas ubicadas en la orilla oriental del río Vístula y los miembros de la policía y las SS presentes en Varsovia, la fuerza alemana total oscilaba entre 15.000 y 16.000 hombres. Estas tropas se habían estado preparando durante meses para resistir en la ciudad, y se habían construido cientos de búnkeres de hormigón y muros de alambre de púas para proteger los edificios guardados por los alemanes. Además, unos 90.000 soldados adicionales se encontraban en regiones aledañas a la capital. Para el 23 de agosto se encontraron las siguientes unidades alemanes combatiendo:
Grupo de Batalla Rohr (comandado por el Mayor General Rohr)
Grupo de Batalla Reinefarth (comandado por el SS-Gruppenführer Reinefarth)
Grupo de Ataque Brigada Dirlewanger
Grupo de Ataque Reck (comandado por el Mayor Reck)
Grupo de Ataque Schmidt (comandado por el Coronel Schmidt)
Guarnición de Varsovia (comandada por el Teniente General Stahel)
Varias unidades de apoyo que incluían a rusos, cosacos y azeríes.
Inicio del levantamiento
El 1 de agosto, a las 17:00 horas se inició la sublevación. Una mujer polaca avisó a los alemanes de los planes clandestinos, y las tropas habían empezado a movilizarse para el inicio del alzamiento, si bien no contaban con ningún plan para hacerle frente. El levantamiento tuvo problemas desde el inicio, ya que si bien el centro de la ciudad y la ciudad vieja fueron liberados exitosamente, en Wola las tropas polacas sufrieron grandes bajas para poder capturar sus objetivos. En Mokotów, los alemanes aplastaron la insurgencia polaca, mientras que en Praga, la alta concentración de fuerzas alemanas obligó a los insurgentes a regresar a sus escondites. El resultado fue lamentable, pues a pesar de que los polacos pudieron capturar grandes zonas de la ciudad, los distintos grupos quedaron aislados, incapaces de contactar entre si.
Barricada ubicada en la plaza Napoleón (actualmente Plac Postańców), conformada entre otras cosas por un tanque alemán capturadoAl perder la iniciativa, los polacos empezaron entonces a adoptar una actitud defensiva y empezaron a construir barricadas a lo largo de toda la ciudad. El 4 de agosto fue el día en el que el Ejército Territorial ocupó la mayor cantidad de territorio durante el alzamiento. Ése mismo día empezaron a llegar los refuerzos alemanes bajo el mando del SS-Obergruppenführer (general de ejército) Erich von dem Bach-Zelewski, que inmediatamente empezó a presionar para hacer contacto con las bolsas aisladas de alemanes. El 5 de agosto los insurgentes ocuparon las ruinas del gueto judío. Ese mismo día, siguiendo las expeditivas órdenes de Hitler de «convertir la ciudad en un lago», el SS-Gruppenführer (teniente general) Heinz Reinefarth reunió a unos 40.000 civiles y los ejecutó, este episodio es recordado como la Matanza de Wola. Esta acción junto con otros excesos alemanes contra la población civil son mejor entendidos al explicar la lógica del Alto Mando Alemán, que creía que si ejecutaban a todo polaco capturado, la moral de los combatientes caería, lo que llevaría a una rendición prematura. Sin embargo, la ejecución de esta política fue contraproducente, ya que cuando los insurgentes conocieron el destino que les aguardaba si eran capturados, su voluntad de luchar se incrementó, porque pensaron que no tenían otra opción. Eventualmente los comandantes alemanes se dieron cuenta de esto y a finales de septiembre, a los polacos capturados se les empezó a otorgar el trato de prisioneros de guerra.
El 5 de agosto empezaron a llegar más tanques alemanes a la zona, con civiles polacos adheridos como escudos humanos. Después de dos días de intensos combates, los alemanes lograron cortar el distrito de Wola en dos, y llegaron a la Plaza Bankowy.
Entre el 9 de agosto y el 18 de agosto se libraron intensas batallas entre los alemanes y los polacos alrededor de la ciudad vieja y cerca de la plaza Bankowy. Los alemanes hicieron gala de la mismas tácticas que utilizaron en la invasión de Polonia unos años atrás. Éstas incluían el bombardeo de hospitales con banderas de la Cruz Roja por la Luftwaffe, así como el asesinato de médicos y enfermeras. Para finales de septiembre los defensores de la ciudad vieja fueron superados, y el 2 de agosto de 5300 hombres y mujeres se batieron en retirada por las cloacas, que para aquel entonces eran un importante medio de comunicación de la insurgencia.
La llegada del supercañón Schwerer Gustav y de los bombarderos alemanes condenó a la destrucción a decenas de los edificios de Varsovia. La resistencia polaca, sin artillería y armas antiaéreas, observó impotente cómo su capital era demolida.
Fin del levantamiento
El 10 de septiembre las tropas soviéticas alcanzaron el margen oriental del río Vístula y capturaron los suburbios al este de Varsovia. Emisarios del Ejército Territorial polaco se reunieron con los comandantes soviéticos y les propusieron la formación de un regimiento de fuerzas mixtas. Sin embargo inmediatamente agentes de la NKVD arrestaron a los emisarios y la conversaciones finalizaron abruptamente.
Mapa del Frente Oriental en 1944, donde se muestra que el frente no mostró avances frente a Varsovia entre el 19 de agosto y el 25 de diciembreEn efecto, los soviéticos se negaron a prestar ayuda al levantamiento, justificándolo con que el 2º Frente Bielorruso que se encontraba frente a Varsovia había sufrido un 28% de bajas al cruzar Bielorrusia y entrar a Polonia. Los alemanes no encontraron explicación a la pausa que realizó el Ejército Rojo; de hecho, en el diario del 9º Ejército Alemán se encuentra la siguiente anotación: «En contra de nuestras expectativas, el enemigo ha detenido su ofensiva a lo largo de todo el frente del 9º Ejército».
Sin embargo, el 26 de agosto, el general Zygmunt Berling ordenó reanudar los ataques contra el IV Ejército SS Panzer, y poco a poco los alemanes fueron empujados hasta el sector Praga de Varsovia, para luego tener que retirarse a la otra orilla del río Vístula.
El ejército «soviético» que intentó capturar Varsovia fue en realidad el 1º Ejército Polaco, que estaba bajo las órdenes de la Unión Soviética. La vanguardia de este ejército llegó hasta los sectores de Czerniaków y Powiśle, donde establecieron contacto con el Ejército Territorial. Pero al no contar con apoyo aéreo y adecuada cantidad de artillería, estas unidades fueron obligadas a batirse en retirada. La falta de apoyo del Ejército Rojo frustró los intentos de los dos ejércitos polacos de restablecer el enlace. Inmediatamente el general polaco Zygmunt Berling que mandaba el 1º Ejército Polaco fue relevado de su mando, y el nuevo comandante ordenó suspender toda actividad ofensiva «por lo menos cuatro meses».
En este punto, los polacos entendieron que no podían esperar apoyo externo, y si bien continuaron la lucha fue con la esperanza de que la resistencia obligara a los alemanes a disminuir la dureza de las condiciones de rendición.
Capitulación y eventos posteriores
El 2 de octubre, el general Tadeusz Bór-Komorowski firmó la capitulación, que se aplicaba a todas las tropas polacas del Ejército Territorial, en el Cuartel General alemán, estando el general Von dem Bach presente. De acuerdo con el documento firmado, la Wehrmacht se comprometía en tratar a los polacos sublevados de acuerdo con los términos establecidos en las Convenciones de Ginebra, además de respetar la vida de los civiles de Varsovia. La lucha fue muy intensa, tanto así que el jefe de las SS, Heinrich Himmler anotó el 21 de septiembre de 1944: «Una de las más mortíferas batallas desde el comienzo de la guerra, tan difícil como la lucha por Stalingrado». Obviamente esto fue una exageración, ya que las cifras de bajas en Stalingrado hacen palidecer a las de Varsovia.
Al día siguiente de la capitulación, se empezó a desmantelar el Ejército Territorial. Unos 15.000 polacos fueron enviados, en calidad de prisioneros de guerra, a distintos campos en Alemania. Entre 5.000 y 6.000 combatientes se escurrieron entre la población civil, con la esperanza de levantar al pueblo de nuevo en el futuro. La población entera de Varsovia fue enviada al campo de concentración Durchgangslager 121 en Pruszków, de manera temporal. Se calcula que entre 350.000 y 550.000 civiles fueron enviados a ese campo, de los cuales 90.000 fueron enviados luego a campos de trabajo en Alemania, 60.000 enviados campos de la muerte en (Ravensbruck, Auschwitz, Mauthausen, entre otros). El resto fue dispersado por el Gobierno General de Polonia.
Una vez Varsovia estuvo vacía, los alemanes continuaron con la demolición de la misma. Grupos de ingenieros alemanes llegaron a la zona para iniciar la demolición controlada de los edificios que habían sobrevivido. Siguiendo las órdenes de Hitler, se empezaron a trazar planes para convertir Varsovia en un lago. Con la ayuda de explosivos y lanzallamas, casa por casa fueron arrasadas. La destrucción fue organizada, prestando especial atención en los monumentos históricos, en los archivos nacionales y en los distintos puntos de interés.
Para enero de 1945, el 85% de los edificios fueron destruidos: el 25% durante el Alzamiento, mientras que el 35% fueron destruidos posteriormente por los escuadrones de ingenieros. El resto había sido destruido antes, durante el alzamiento del Gueto de Varsovia (15%) y la invasión de Polonia en 1939 (10%).
Se calcula que en total fueron destruidos 10.455 edificios, así como 923 edificios históricos (el 94% del total), 25 iglesias, 14 bibliotecas incluyendo la Biblioteca Nacional, 81 escuelas de primaria, 64 escuelas secundarias, la Universidad de Varsovia y la Universidad Politécnica de Varsovia. Cerca de un millón de personas perdieron todas sus propiedades. El número de pérdidas se calcula en cerca de 40.000 millones de dólares estadounidenses de 1939. En 2004, el gobierno de Varsovia calculó que las pérdidas en propiedad municipal se acercaban a los 45 billones de dólares estadounidenses de 2004. Por supuesto esto no incluye a las propiedades de los habitantes de la ciudad. El concejo municipal de Varsovia continúa solicitando hasta el día de hoy, una indemnización a Alemania. La reconstrucción de Varsovia, se realizó con la ayuda de paisajes realizados por las escuelas de arte de los pintores italianos Bacciarelli y Canaletto siglos atrás.
Finalmente 17 de enero de 1945, el Ejército Rojo entró en las ruinas de Varsovia, cruzando el río con relativa facilidad. En cuestión de horas capturó toda la ciudad, encontrando la mayor resistencia en el área de lo que era la Universidad de Varsovia, donde sin embargo lograron barrer a los defensores alemanes en una hora. Esta rápida victoria se logró en parte porque unas semanas antes, el IV Cuerpo SS Panzer había sido retirado para participar en la batalla de Budapest.
(Texto de Wikipedia. Videos de You Tube, provenientes del Canal Historia)
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